martes, 15 de julio de 2008

Sin papeles


Quemado, sediento y agotado, con la primera ojeada a la playa quedó preso de la deformidad de los curiosos.

© Luis Torregrosa López, 2008.

4 comentarios:

montse dijo...

Qué imagen más patética!!
Qué horror de humanidad somos!!
Vemos lo que pasa a nuestro alrededor con la más pura frialdad!... Y así van las cosas!!
Un abrazo.

Lena dijo...

Ay Luis...

qué tiempos...

Qué dolor..

Me voy de aquí estremecida.

Imagen y palabras arrolladoras.

Un beso. (O mil)

Ramon dijo...

Imagen digna de Photo-Press. El drama humano, aliñado por la curiosidad morbosa y, finalmente, olvidadiza de tantos "espectadores".
Te felicito.

Luis dijo...

Habrá un día, espero que no lejano, en que nos espetarán en la cara la poca alma que nos queda y nos obligarán a pedir perdón. Gracias por vuestros comentarios.