viernes, 11 de julio de 2008

Láquesis


Aquella mañana, como si el cielo se desplomara de repente, sintió el dolor por las muertes de tantos amigos y el peso de las cosas que sabía debía albergar su memoria y no recordaba. Percibió por vez primera que algunos hechos confusos del pasado se distanciaban y embellecían, que apenas dormía y que el cuerpo reflejado en el espejo le era completamente extraño. La muerte está sobrevalorada, pensó; el acto final del drama es la vejez.

© Luis Torregrosa López, 2008.

3 comentarios:

Lena dijo...

Suerte que es viernes y tengo excusa para evadir(me).

Porque después de este puntillazo he quedado herida.

Tocada.

Yo quiero ser como tú cuando crezca.

Que rebueno es este texto.

Me está retumbando por dentro.

Como sigas haciendo eso me vas a tener que pagar las cañas.

(jaja)

Besos, Luis, allá donde estés.

Ramon dijo...

Al ampliar la foto se aprecia la magnígica composición conseguida. Del texto, decirte que impacta por lo de siempre: ideas e imágenes tejidas con las palabras exactas.
Genial.
Saludos.

Luis dijo...

Lena, eres mejor que yo, así que no empeores con la edad. Lo que tiene es eso, un puntillazo. Ramón, me alegra que aprecies el esfuerzo por sugerir adecuadamente imagen y texto. Un abrazo a ambos.