
lunes, 21 de julio de 2008
Cuentos en cuentos

viernes, 18 de julio de 2008
Precoz

© Luis Torregrosa López, 2008.
martes, 15 de julio de 2008
Sin papeles
domingo, 13 de julio de 2008
Rasgos patrios (II)
Muy bien que se prohiba la venta de pájaros fritos; pero no por razones de utilidad práctica. ¿Que el pájaro insectívoro es útil? También es útil el miembro de una expedición científica y, en ciertas islas del Pacífico, los salvajes lo asan y se lo comen. Hay sabios que, además de saber mucho, saben muy bien; sabios que tienen un sabor delicioso. Los pájaros insectívoros, a su vez, no son menos sabrosos que los otros pájaros, y sí, por razones de moral, llegaría quizá un tiempo en el que no nos comiésemos a ninguno, por razones de conveniencia agrícola, es probable que sigamos consumiéndonoslos a todos.
Por mi parte, yo confieso que los pájaros fritos, insectívoros o no insectívoros, me gustan con locura. Ya sé que las almas sensibles van a indignarse contra mí, dándole caracteres humanitarios a una cuestión que, para la mayoría de las gentes, no pasa del dominio de la veterinaria. Me considerarán un enemigo de los pájaros y, menos mal si lo fuese, porque, desprovisto de toda simpatía hacia ellos, mi pecado al comérmelos no tendría mayor gravedad. desgraciadamente, sin embargo, yo adoro a los pájaros. Estas líricas criaturas que, una vez fritas, me gustan tanto, no me gustan menos cuando las veo revolotear por los jardines. Yo amo al pájaro en la selva tanto como en el lebrillo, y es posible que en esto haya algo de depravación, aunque quizá existan depravaciones peores. Por ejemplo: la de aquel que, llevado de su ternura hacia el pájaro, lo coge y lo mete en una jaula. ¿Quién no ha conocido a alguna de esas señoras que, con un canario en la jaula, una perdiz en el estómago y dos o tres plumas de pavo real en el sombrero, se horrorizan al vernos comer un gorrión? Indudablemente, ni los intereses agrícolas, ni el sentimentalismo de las clases regulamente acomodadas, bastarán a defender a los pájaros contra nuestro apetito.
Yo no veo más que un medio para evitar que el público coma pájaros fritos y es el de prohibir que se frían. Claro que, en buena lógica, no existe ninguna razón para que se prohiba freir un pájaro mientras se permite asar una chuleta; pero ahora no se trata de desarrollar nuestro sentido lógico, sino más bien nuestro sentido moral, y el pájaro frito es desmoralizador. Quizá una de las cosas que lo hacen más delicioso sea, precisamente, el mismo remordimiento con que nos los comemos. ¿Quién piensa en la ternera al tomarse una chuleta? Pero ante el pájaro frito, todos recordamos al pájaro vivo, y el pájaro es, por tradición, la más poética de las criaturas, Decididamente, el espectáculo de una generación como ésta, que fríe a sus pájaros dejando en paz a sus ministros y a sus caseros, no puede ser muy edificante para las generaciones sucesivas.
viernes, 11 de julio de 2008
Láquesis

© Luis Torregrosa López, 2008.
lunes, 7 de julio de 2008
Geógrafos
sábado, 5 de julio de 2008
Primer amor
Al terminar de girar había recorrido la espiral en ambos sentidos, pero jamás olvidó el camino de ida.
© Luis Torregrosa López, 2008.
jueves, 3 de julio de 2008
Rasgos patrios (I)
