
[1] CLIIIOLIVO DEL CAMINOA la memoria de D. Cristobal TorresIParejo de la encina castellanacrecida sobre el páramo, señeroen los campos de Córdoba la llanaque dieron su caballo al Romancero,lejos de tus hermanosque vela el ceño campesino -enjutospobladores de lomas y altozanos,horros de sombras, grávidos de frutos-,sin caricia de mano labradoraque limpie tu ramaje, y por olvido,viejo olivo, del hacha leñadora,¡cuán bello estás junto a la fuente erguido,bajo este azul cobalto,como un árbol silvestre, espeso y
alto!IIHoy, a tu sombra, quierover estos campos de mi Andalucía,como a la vera ayer del Alto Duerola hermosa tierra encinar veía.Olivo solitario,lejos del olivar, junto a la fuente,olivo hospitalarioque das tu sombra a un hombre pensativoy a un agua transparente,al borde del camino que blanquea,guarde tus verdes ramas, viejo olivola diosa de ojos glaucos, Atenea.(....)
Antonio Machado, Nuevas Canciones, editorial Mundo Latino.


